Del capullo al ovillo...
A menudo muchos nos preguntamos, (salvo aquellos que forman parte del gremio textil) como son confeccionadas las prendas que habitualmente vestimos.
Haciendo una breve síntesis, podríamos decir en el caso de la lana, que llega originalmente a la hilandería en "tops" (producto bruto comprimido) los cuales requieren una preparación previa para poder comenzar el proceso de hilatura. Dicha preparación consiste en el "estiramiento" y "afinando", a través del cual se obtiene una "mecha" (porción más fina del producto); la cual sí está en condiciones de ingresar a la "contínua" (máquina de hilatura).
Una vez obtenido el hilo, se bobina en conos y éstos pasan por la "acopladora", donde se unen para lograr uno de mayor calibre y resistencia.
El acabado del producto se logra en la "retorcedora", donde se aplica la torción requerida según el tipo de aplicación que vaya a darse al hilado. Por último. El madejero se encarga de hacer la madeja que luego irá a la tintorería donde se teñirá en diversos colores.
Este "simple proceso" se realiza con el fin de poder confeccionar las diversas variedades de prendas que diariamente vestimos.
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